viernes, 5 de diciembre de 2008

Te he escuchado en mis
sueños y te he visto marchar,
pero al despertar aun sigues aquí.

La brisa del viento me
trae tu recuerdo, el golpeteo
de las olas logra tranquilizarme.

Aun te sigo pensando…

El radiante sol allá en el
firmamento ilumina mas tu recuerdo
y caen como un millón de estrellas
en mi rostro miles de lagrimas.

Las lagrimas imploran en
secreto y desesperación que regreses;
así otra vez trato de olvidarte y dejarte
en el océano de mis recuerdos.

Gracias

Gracias por haberme amado así,
por los buenos y los malos momentos;
sobre todo por los buenos.

Gracias al creador que un día unió
nuestros caminos; también gracias a el
que los separo; solo el en su
Infinita bondad sabe porque lo hizo.

Gracias por las largas charlas; por los
pocos pero muchos minutos juntos; por
enseñarme lo que es un abrazo lleno de
amor, por la paciencia y la libertad que
nunca me cortaste.

Gracias por los sueños que me ayudaste
a alcanzar; por todos los te amo, por
las risas, consejos, y lagrimas que
derrame en tu nombre.

Por sobre todo gracias porque un día
te conocí, porque te ame y te soñé.

Mi amor

Mi amor déjame besar tus
lagrimas, abrazarte a mi pecho
y amar ese silencio que solo me
deje oír tu respirar.

Mi amor déjame entrar en
tus ojos y duerme en mi regazo
hasta que el alba toque su dulce
melodía.

Mi amor déjame besar tus
labios frescos como el rocío y
cerrar mis ojos para dormir por
siempre en ellos.

Mi amor deja que mis lagrimas
borren tus heridas, que mis
manos guíen tu camino.

Mi amor déjame besarte el
alma y ser parte de ti.